Myanmar, dos meses después del golpe de Estado, en un día deja más de 100 muertos

Funcionarios de seguridad de 12 países de la delegación de la Unión Europea para Myanmar y las Naciones Unidas han pedido a la ONU que tome medidas contra el alto nivel de violencia en el país tras la jornada más violenta del año, que dejó más de 100 muertos a manos de los militares.

Respuesta de las Naciones Unidas

Un portavoz de la ONU dijo que había llegado el momento de que la comunidad internacional tomara "medidas enérgicas" para poner fin a la represión. Mientras tanto, Rusia y China han expresado su amistad con el país asiático.

En un solo día, las fuerzas militares mataron a un total de 114 personas. Este fue el resultado de la jornada más violenta en Myanmar desde que los militares tomaron el poder mediante un golpe de Estado. El sábado 27 de marzo, el país conmemoró el Día de las Fuerzas Armadas, cuando los militares atacaron a los manifestantes que tomaron las principales calles de las ciudades.

Un día histórico en Myanmar

En más de 40 lugares del país ha habido represión violenta y disparos. Los manifestantes dicen que seguirán protestando a pesar de todo lo que está ocurriendo.  Pocas horas después de conocer el número de muertos, varias organizaciones y países expresaron su rechazo a lo ocurrido. Además, los jefes de defensa de 12 países emitieron una "declaración conjunta" condenando el uso de la fuerza letal por parte del ejército de Myanmar contra la población desarmada.

La declaración de un solo párrafo declara que los militares son responsables de proteger y cuidar al pueblo, no de hacerle daño. Y ordena a los organismos de seguridad de Myanmar que pongan fin a la violencia y trabajen para recuperar el respeto y la confianza de su pueblo, que han perdido con sus acciones.

Reacciones de algunos países occidentales

El Secretario de Estado de EE.UU. expresó sus condolencias a las familias afectadas y dijo que estaba aterrado por lo que los militares habían hecho al pueblo de Myanmar.

En casi dos meses de golpe, han muerto unos 420 manifestantes, entre ellos 20 menores, según la Asociación de Ayuda a los Presos Políticos (AAPP). Entre ellos se encuentran dos niñas, la primera de 13 años que recibió un disparo dentro de su casa y la segunda de 7 años que corrió hacia su padre.

La delegación de la Unión Europea (UE) en Myanmar afirmó que muchas muertes fueron causadas por las armas en manos de la fuerza militar, y dijo que la UE pide la restauración de la democracia y el fin de la violencia. Los ministros de Asuntos Exteriores de 27 países han sancionado a 11 birmanos, entre ellos Min Aung Hlaing (comandante en jefe de la junta militar) y Soe Win (comandante en jefe adjunto). No se les permite entrar en ningún país de la UE, se congela todo su dinero en los países europeos y se prohíbe a todas las empresas y ciudadanos de la UE financiar a los militares.